04/01/2010 La Vanguardia Esta fórmula consistiría en transformar (con el aval de la ONU) las toneladas de CO2 dejadas de emitir en 2 créditos comercializables. Pero muchos países pobres rechazan que las naciones industrializadas utilicen estos créditos para compensar sus emisiones de gases y estiman que lo prioritario es que las reducciones de gases se realicen con medidas y políticas en el interior del país. En cualquier caso, si este sistema se vinculara a los mercados de carbono, habrá que poner una limitación a su uso, precisaba Teresa Ribera, secretaria de Estado de Cambio Climático, antes de acabar la conferencia de Copenhague. Hay que tener en cuenta que la deforestación evitada comportaría el 20% de las emisiones totales, por lo cual, si se usara este mecanismo de forma ilimitada, se pondría en el mercado un 20% de créditos de carbono. Su precio sería bajísimo y se convertiría en una opción tan barata y asequible que desaparecería toda motivación para actuar con medidas de mitigación internas.
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